Es el templo más antiguo de Rio Grande del Sur. Construcción en estilo barroco, fue erigido por los colonizadores portugueses en el año de 1755. Declarado Patrimonio Histórico Nacional, en su interior reposan los restos mortales de Rafael Pinto Bandeira y del primer Obispo de Rio Grande, D. Frederico Didonet.
Fuente: Proyecto "Cores da Cidade".